RINONECA.

La encuentras cerca del mar. Pidiendo paso entre las rocas, o rociando vida a los kilómetros de arena. Si la sacas de allí, sólo puedes alimentarla con agua salada.

Sus hojas, que crecen desgarbadas y ágiles, lucen un abanico de verdes y azules.  Cuando la brisa las balancea, puedes imaginarte olas que llegan y huyen, . . . → Read More: RINONECA.