Y LOS DEJAMOS VOLAR….

“Los sueños parecen al principio imposibles, luego improbables, y luego, cuando nos comprometemos, se vuelven inevitables”. Mahatma Gandhi.

Tan solo hacía falta traer uno. Era el requisito. Un sueño. Expresado en la forma que cada cual quisiera, pero representando su ilusión. Porque de eso se trata cuando hablamos de sueños, de deseos que divagan de vez en cuando por nuestra mente, algunos incluso con insistencia, pero a los que tememos ponerles cara, no  vaya a ser que tengamos que interactuar con ellos y empecemos a inquietarnos.

Lo primero que cuesta a veces es pensarlo. ¿Que cuál es mi sueño? Ah…¿pero es que se  nos permite tenerlos? ¿no es eso cosa de niños? Si sobre todo en épocas como ahora, lo importante es el día a día, tener los pies bien aferrados al suelo, cuidado con no despistarnos con nada que pueda llevarnos a un escenario desconocido, en el que no haya paredes y techos que nos limiten, no perdamos el tiempo. Si soñar es gratis…y teniendo en cuenta que todo tiene un precio, desconfíemos de lo que no lleve euros por medio.

Además nos da miedo, porque una vez que se formula, una vez que lo decimos en voz alta, o en bajita, que lo primero es empezar a pronunciarlo para uno  mismo, cogiéndole confianza, quizá tengamos que comenzar a crearlo, a luchar por él.  Ya lo queremos, ya es nuestro, tal vez eso nos asusta, va a requerir un esfuerzo, soltarnos, una diversión llena de dudas, una batalla con nosotros mismo, incluso una posible decepción, tal vez no lo consigamos, y entonces, daremos paso a la desconfianza, a la bofetada a nuestra autoestima.

¿Realmente vale la pena soñar?

Para los 20 y muchos integrantes de la Promoción de los Sueños la respuesta fue sí. Por unas horas se metieron en el papel de Dreamers. A regañadientes algunos, con extrañeza otros, ilusionados todos.  Habían tenido unos días para pensarlo, se obligaron a reflexionar con qué anhelaban. Lo hicieron, y le dieron forma con disfraces, dibujos, textos y cuentos, con fotos, con simples descripciones, con pequeños y también grandes objetos. Todo tuvo cabida. Nos reímos al compartirlos (y sobre todo, al prepararlos). Por un breve, o quizás no tanto, espacio de tiempo nos esperanzaron. Y tras unos vinos, cervezas y las primeras copas, tocó escribirlos en globos. Hicimos eso que a los adultos ya no se nos tiene permitido, jugamos. Retrocedimos en el tiempo, o quizá, yo creo, que seguramente avanzamos.

Salimos a la calle y juntos los dejamos volar. Los sueños se elevaron de la recortada realidad, eludieron las barreras con ambición, plantaron cara a los límites sonriendo, y partieron hacia un destino que ya solo depende de nosotros. Nos toca. Ya sabemos nuestro sueño. Ahora ya es inevitable. Ahora tan solo queda…ir a por él.

PD.: Tengo los amigos mejores y más enrollados de Madrid (sí, sí, y de BCN, que también desde allí nos mandaron sueños). Muuuuuuuuchas gracias a todos por ayudarme a que estos 38’s se estrenaran con un derroche enorme de ilusión y expectación.

PD.: cambiando de tercio….está claro que tras 3 semanas de virus estomacal, sólo el ron podía acabar con él…bravooooooo!!

9 comentarios sobre Y LOS DEJAMOS VOLAR….

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