Un cura llamado Darín: Elefante Blanco

Acudir al cine a ver a Darín y que su papel se desarrolle bajo una sotana hay que decir que produce cierto bajón. Menos mal que, como estamos en el estreno y ha aparecido a decir unas palabras, lo has sentido muy cerca (y sí, te has derretido!!!). Si sumamos además que Coronado también pasaba por allí, no puede decirse que la velada de presentación de Elefante Blanco, la nueva película de Pablo Trapero, se haya iniciado con mal pie.

Pero lo que se te va quedando, a medida que avanzan las escenas, es mal cuerpo, no consigues dejar de fruncir el ceño, de tener los músculos de la cara tan tensionados como los de Rocky,  de taparte los ojos constantemente (una no nació para ver sangre). Porque la película es dura, quizás porque el director se recrea un tanto, quizás porque la realidad es así. Y hablamos de (mi querido) Buenos Aires, y de (mi disfrutado) siglo XXI. ¿No parece ser un paraje tan lejano, no? De repente formamos parte de un mundo sumergido, regido por las drogas, en el que el poder se disputa entre las bandas corrompidas, en el que las moradas son chabolas inundadas de agua y de las que sólo esperas ratas. Y entre medio, la labor de dos sacerdotes y una asistente social que luchan por construir el que va a ser el hospital más grande de Latinoamérica y ofrecer a la juventud otro futuro. Nos acordamos de La Misión, pero en versión moderna.

El problema de Elefante Blanco es que se tocan demasiados resortes, que las psicologías de los personajes, siendo complejas, acaban mostrándose con simples pinceladas. No da tiempo a profundizar en ninguno de ellos. Con unas tomas muy de piel nos adentramos en esa villa de trabajadores humildes y jóvenes que se tambalean entre el esfuerzo de encontrar la luz y la inercia de la violencia adherida, nos entristecemos con la extenuación de Darín, empatizamos con las tensiones sexuales del sacerdote belga, entendemos las flaquezas de Luciana, y sufrimos el dolor y la rabia de los habitantes de la zona. Además, nos enfurecemos con los poderes fácticos, tan en su habitual papel de causar problemas y buscar sólo su propio interés. Pero quizás todo nos pasa de forma un tanto superficial, demasiados frentes abiertos, poco ahondar en cada uno de ellos.

Pero desde luego Elefante Blanco nos acerca a ese mundo paralelo, unas villas que existen alrededor de Buenos Aires desde los años treinta, a las que los Gobiernos miran desde la distancia, alimentando ese universo suburbial y discriminado, lleno de gente buena, con un sentido de la solidaridad y vecindad que ya nos gustaría tener en algunos barrios cosmopolitas, pero que han nacido en unas circunstancias que determinan su futuro. Por supuesto la vida es de cada uno, y uno mismo, si quiere, se forja su propio camino, pero según desde donde partas, el recorrido es bastante más espinoso. Los finales felices solo pasan en el cine, y a veces, ni eso. Elefante Blanco no pretende ilusionarnos, Elefante Blanco simplemente nos recuerda que las personas somos débiles, y que la vida está llena de circunstancias que pueden marcar tu destino. Esas circunstancias, a veces, dependen de los que estamos en el, supuestamente, “otro” lado.

Así que dejemos de apartar la vista y tomemos partido.  ¿Somos conscientes de que algo podemos hacer, o al menos decir, para cambiar el mundo?

P.D.: agradezco a Ayuda en Acción el haber podido estar ese día del estreno, y por supuesto, pongo en valor el papel de las numerosas ONGs que luchan porque esas circunstancias cambien.

P.D.: y sí, Darín está mayorcete y con barriga….pero pero pero…….


11 comentarios sobre Un cura llamado Darín: Elefante Blanco

  • Mery

    Pues a mi esta película me ha encantado y claro que somos capaces si nos juntamos de hacer algo contra la pobreza, juntándonos todos el mundo estará en nuestras manos. Por cierto, Darín es un grande y Trapero.

    Chicos si queréis ver pelis y todas las entrevistas y los pre-estrenos en el facebook de Morena.

    http://www.facebook.com/morenafilms

  • Pita

    Muchas gracias por el comentario, y por la información de FB de morena films….acabo de darle al Me Gusta :-))))))

    Darín es grandioso, y Trapero muy bueno, de eso no hay duda!!
    Y confiemos, sí, en que se puede hacer algo contra la pobreza, claro que sí!!

    De nuevo gracias!!!

  • Javier S-O

    Coincido pleamente en la critica de la pelicula, dura y con mucho contenido de demanda social, pero superfical con los personajes, Intentando mostrar demasiadas cosas pero sin profundizar. El contexto esta muy bien logrado, los villeros son villeros de verdad, las villas igual, pero a nivel «cine» entretenimiento, argumento, sali con una sensación de que la pelicula no habia conseguido convencerme ni emocionarme…. Vamos, que me falto lo mismo que a ti! 😉

    Un beso fuerte

  • Pita

    Ays Javi, q bien q lo vieras como yo…. Es como dices, aparentemente todo muy de verdad, xo luego no acaba de llegar tanto como se supone….
    pero bueno…. Graaaaaaaande Darín!!! :-)))))))
    Oye, habrá q verse, no???
    Besotes y mil thanks!!!

  • Javier S-O

    Habrá, habrá!! 😉

  • Nacho

    Ayer pude ir a ver la nueva película “Elefante Blanco” de Pablo Trapero, me pareció increíble la historia y la forma en la que la contó el director, me parece una obra recomendable ya que refleja muy bien esa realidad. Si queréis participar en un concurso para verla gratis en el cine en Madrid, no dudéis e ir a ver esta película de MorenaFilms: http://apps.morenafilms.com/concurso/si-vives-en-madrid-participa-y-gana-invitaciones-para-ver-elefante-blanco

  • Pita

    Muchas gracias Nacho, por tu compartir tu opinión sobre la película, y por dar la oportunidad de ganar esas invitaciones!!

  • Gonzalo

    Hola les escribo desde el país vasco. yo estuve 2 meses en la villa 31 trabajando con los «curas villeros» en un proyecto de asistencia para los pibes adictos al paco. Los curas me parecieron una gente ejemplar tanto por su capacidad de trabajo y su efectividad a la hora de resolver situaciones limite, como por su fe. Pero además la gente de la villa también se involucraban en todos los proyectos dando un ejemplo de solidaridad y equipo a todos los villeros. Me ha parecido genial que hagan una pelicula sobre el tema para sacar a la luz una realidad tan voraz. Me parece que el P. Nicolas y su «amante» no aportan nada a la realidad de la pelicula y que simplemente dan «morbo» facil. Una pena porque el resto me ha parecido bastante parecido a lo que viví en la villa (excepto exageraciones esporádicas). En resumen, me alegro de que hayan realizado esta pelicula contando con actores como Darín.

  • Pita

    Hola Gonzalo, muchas gracias por tu comentario……qué interesante me parece, y qué gran experiencia, no??? Te felicito por ello.
    Yo tb. pienso q. es muy valioso que haya películas como ésta que nos acerquen a una realidad que a veces ni nos enteramos de que existe. Aún así pienso, como tú, que hay «historias» en la película que despistan, o que al menos, no están tratadas con toda la intensidad necesaria como para sacarles el máximo partido para aportar.
    Bueno, lo dicho, que muchísimas gracias por compartir tu experiencia…..y tu visión de la película
    Pita

  • Sofia Martínez

    Excelente post, por cierto hace poco vi en hbo películas y puedo decir que hay muchos elementos que hacen que valga la pena como; la buena fotografía, los maravillosos y largos planos secuencia que acompañan los pasos de los personajes, la crudeza de la imagen (una de las marcas propias de las historias de Trapero) y el impacto que ciertas tomas van produciendo (una de las secuencias finales, por ejemplo) crean un realismo intimidante y aportan una calidad audiovisual que impacta. A su vez, las actuaciones mantienen un nivel muy bueno de credibilidad.

  • Pita

    Muchísimas gracias por el comentario Sofía.
    Y sí, estoy de acuerdo contigo en que todos esos elementos ayudan a que la historia sea aún más impactante….
    Mil gracias!

Deja un comentario

Puede utilizar estas etiquetas HTML

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>