Un mes en el paro.

¡!DESPEDIDA!! Así empieza todo. Antes hay preámbulos, suposiciones, miedos o rumores, pero hasta que no oyes esas nueve letras, no cruzas la línea. Tal vez podría haber sido con eso de “nos vemos obligados a prescindir de tus servicios”, pero resulta que ha tocado el escenario más yankee. Sinceramente, una nunca hubiera imaginado ser protagonista de una película enmarcada en el mundo de los tiburones de Wall Street, eso sí, sin estatuilla, ni mucho menos justo en esa escena, pero….siempre hay una primera vez para todo en esta vida. Y al final, te acabas riendo. Nos saltamos ese “Un, dos, tres…..cámara, acción, rodamos”, porque el último color depende siempre de los ojos que lo miren, y las razones siempre pueden evolucionar a justificaciones. Quizás, sólo en las formas deberíamos estar todos de acuerdo en qué hay un único camino correcto, si te lo saltas, tarjeta amarilla. O expulsión, depende del corazón del árbitro con el que juegues.

Pero resulta que pasa. ¡!A casa!! A partir de ese momento, empieza la vida de los lunes al sol. Alguien que compartió conmigo la intensidad de esos momentos me decía que “es una experiencia que todo el mundo debería vivir”. No tengo claro si es el mejor regalo que los guionistas puedes hacerle a alguien, pero desde luego, si lo recibes, hay que aprender a manejarlo.

Y empiezan las llamadas, porque los cuatro más cercanos han estado y no era novedad, pero a partir de entonces, más familia, amigos, clientes y proveedores. Hay que ir comunicando la noticia, algunos con más urgencia que otros, porque quizás te contacten al día siguiente, y no te encuentren, y enfermedad no es exactamente el diagnóstico. Y en ese momento, empiezan las sorpresas, la mayoría positivas. Mucho apoyo, mucho ánimo, mucha ayuda, incluso de los que no buscabas, recibes. Sientes satisfacción por estar tan bien rodeada. También existen las ausencias, pero ésas a lo mejor sí te las esperas, sólo que aún así, dejan un regusto a decepción. Luego hay que lidiar con los que no acaban de creerse que estás bien y que te ha llegado una bola de oxígeno, los que a tu sonrisa responden con cara de circunstancia, con ese pensamiento soterrado de “pobrecita, si tan preparada y tan responsable, algo habrá hecho mal” (y seguro que no algo, sino mucho). Pero es a aquellos a los que no tienes que informar, a quienes da más pereza enfrentarse, aquellos que de repente te ven aparecer a horas que no son las normales. El portero, el chico del parking, la mujer de la limpieza, la de la peluquería…no quieres dar explicaciones, pero parece que te las piden con ese interrogante de ¿y cómo tú por aquí? Entre tanto, la sensación de libertad te va invadiendo y de repente en el horizonte no hay reloj ni fechas de entrega. El tiempo pasa a organizarse según uno decida, y se amontonan sueños de planes, de los que despiertas con la alarma de que hay que cuidar la cuenta bancaria.

Pasan unos días, y ya se está preparado para el paso siguiente. El INEM espera. Ahí es cuando empiezas a dudar de que esto de que te está ocurriendo sea para bien. Dos horas de cola a la intemperie y a las 7 de la mañana se hacen largas, pero siempre está la opción de hacerte amigos. Y ahí están, el socorrista del verano, la chica de la tienda y la inmigrante blanca. Somos muchos, y aún sintiendo que eso no va conmigo, yo soy una más. Y después de los 120 minutos, no hay número. Es lo que tiene la administración, la buena organización. Así que adelantas con otras gestiones que también son necesarias resolver allí dentro, y ves la mañana pasar. Al día siguiente, llegas un poco antes, y esa vez sí hay número para esperar dos horas más, al menos sentada, y ser recibida por una funcionaria que descuidó afinar la voz y no conoce la persuasión de la simpatía. Y te despides agradeciendo el papel de la tecnología, porque ahora ya se ficha por Internet, así que de momento, no hay un día de vuelta.

Y el CV. se va moviendo, pero las llamadas tienen que llegar, así que aprovechas para un viaje u otro, para ir de exposiciones a esas horas en las que entras sin esperas, para recibir a los obreros cuando a ellos les vaya bien, para ver que el supermercado está lleno por la mañana, y que el Opencor sólo es necesario para el periódico. Para poder utilizar el fijo, porque estás en casa, para saborear el desayuno y para llegar paseando a comidas con todos, y a las copas con muchos. Y a pesar de que un día duermes mal, al siguiente ya lo haces mejor, porque uno se habitúa rápido a los cambios, y más cuando en el corto plazo suponen ocio. De vez en cuando te llegan noticias del otro lado, eso que dejaste casi cerrado, ha visto la luz, no acabas de reconocer cómo te está sentando saber, y echas mucho de menos determinada compañía que habías incorporado como algo tuyo. Vuelves a repetirte que las cosas pasan siempre por algo, que hay un escalón siguiente que debes subir.

Y el camino había empezado con el objetivo clarísimo de buscar un trabajo que no supusiera una desviación en la vida, porque hay que seguir y seguir. Pero poco a poco vuelve a aparecer esa voz que te susurra que a lo mejor, ahora es el momento de girar para algún lado. Pero no sabes hacia qué dirección. De momento hay que seguir remando, y veremos si las olas empujan con más o menos fuerza, o si es una misma la que debe dar un golpe de timón. Lo que está claro es que siempre hay un destino, al que no llegas si no has empezado el viaje.

Hoy cumplo un mes. Seguiremos dentro de 30 días. De momento, dicen que el tiempo es oro, y yo ahora soy rica.

P.D.: desde luego que de los 4 millones y pico no sé cuántos hay en Madrid, pero lo cierto es que la calle está llena de vida a cualquier hora del día. !Será por compañía!

11 comentarios sobre Un mes en el paro.

  • Yo

    Ya tardabas, demasiado ocio, jejeje.
    Te deseo todo lo mejor en este nuevo camino, que, aunque sin dejar d lado el destino, tu vas a elaborar y construir como sabes hacerlo y con toda la energía positiva que transmites.
    Besos

  • Pita

    Has acertado en eso de que el destino lo elaboraremos nosotras, no? porque está vez a los que sí hemos despedido es a los guionistas, verdad??? :-))))))
    Gracias muuuuuchísimas!!!! besos!!

  • Carla

    Muy valiente tu post. Sin duda, la mejor forma de afrontar los cambios y las nuevas situaciones que te ofrece la vida (o a las que te obligan) es con valentía y con positivismo.
    Yo también pasé por una situación semejante y el jarro de agua fría no te lo quita nadie, pero muchas veces necesitamos ese tipo de empujones para optar por lo que realmente nos llena.
    Hablas de Los lunes al sol, pero yo te recomiendo que le preguntes a tu amigo Hugo qué es eso de la “vida fanda”. Todos hemos caído de un modo u otro en ella y las experiencias son grandiosas. (Eso sí, recomendación: duración limitada)

    Mucha suerte en tu nueva etapa. Yo soy de las que piensan que siempre hay algo mucho mejor por venir.

  • Pita

    Muchísimas gracias Carla!!!! Por supuesto, uno se “construye” gracias a todas las cosas que le pasan y por ir viviendo las etapas que tocan, sean o no buscadas… Así que nada…..aprovecharemos para crecer, y mientras tanto….viviermos lo más “fandamente” posible :-)))))). Besos!!

  • Ali

    Pita, y yo que me alegro y te envidio!!!

    El tiempo es oro y el curro nos lo roba, aquí estoy yo, pasadas las 10 de la noche, en la oficina…. Disfruta de los ratos libres, de no tener que aguantar a según quien, de no tener que sufrir porque las cosas salgan mal… Que todo eso volverá, ojo, pero ahora no están. Así que a por todos y viva el paro.

    Seguro que sabes aprovechar el tiempo mejor que nadie.

    Un besote guapa.

  • Javier

    La verdad es que coincido con tu amigo en que aunque no es agradable es una experiencia que, aunque dura, no viene mal pasar en algún momento de la vida. Yo pasé la mía y como toda experiencia intensa en la vida es enriquecedora.

    Afrontar la nueva situación con ilusión y posibilidad garantizan el éxito. Los cambios importantes en la vida SIEMPRE son para mejor!. Esa es mi experiencia y estoy convencida que será la tuya
    Un beso
    Javier

  • Pita

    Gracias miles a los dos, Ali y Javi. Ali, con lo de que Viva el Paro, me has hecho reír, pero si, un poco de envidia por eso del tiempo libre, entiendo que la doy, y dsd la ofi a las 10, ni te cuento…….El problema de aprovechar tanto el tiempo con cosas enriquecedoras, es que te olvidas de que hay que buscar trabajo!! :-))))) Javi, te compro que los cambios SIEMPRE son para mejor, y que cualquier etapa de transición, se vive de forma intensa, pero enriquecedora…..y de momento, nos servirá para tener nuevo blog :-)))))!!! Un besote gordo a los dos….iréis sabiendo cómo sigue esta aventura….!!

  • Bea

    Conozco ese run-run del cambio de rumbo.
    Aprovéchalo… Dedícale tiempo a intentarlo o por lo menos a intentar atrapar esa idea que ronda la cabeza, pero no acaba de concretarse. Échale el lazo, píntala, mírala por delante y por detrás. Dedica un poco del tiempo que ahora tienes a dejarte seducir por ella.
    Y si hay auténtico flechazo… ¡concédete el derecho al intento…!
    Sólo hay dos opciones: que funcione; o que hayas invertido un poco de esfuerzo y tiempo en ti misma. En tu proyecto personal, en “lo que quieres ser de mayor”. Y seguro que sólo el camino, merecerá la pena. Aprenderás, te divertirás, y el espejo te devolverá una cara más satisfecha cada mañana…

    Y mientras tanto, no dejes de enviar CVs… 😉
    Bea

  • Pita

    Ays Bea, no me digas eso….pq. ganas no me faltan…..lo mío con Mi Idea no es un flechazo, !!ya es amor!!…. :-)))))……pero a veces, que llegue a relación pues, cuesta lo suyo….porque ya te dejó plantada una vez, e intentarlo de nuevo pues……… jajajajaj….seguiré dándole vueltas, viendo cómo se puede transformar en algo sólido, porque sí….como tu bien dices…..el camino habrá valido la pena….
    Y por supuesto….no me olvidaré de mandar CVs….brbrbbrbrb!!!! Un besín gordo!!!!

  • joan

    1 mes d’atur i 36 anys de vida… l’equació és molt satisfactoria so far… felicitats

    et desitjo el millor i… la pregunta sempre és… de què em sentiré orgullós quan compleixi 70 anys i miri enrera? ara és un bon moment per contestar-la potser,… o no…

    un learning pel que he pagat molt… és clau aprendre a no fer res i gaudir-ne…

    somriu! (with or without a reason why, no?)

    PD: avui en Llach a Catalunya Radio es preguntava si calia que neixessin flors a cada instant… com canvien les coses

  • Pita

    totally agree…Juanito….és importante saber gaudir….fent o no fent…..
    …..about smile…ALWAYS THERE’S A REASON WHY….per tant….que continuïn naixent flors, perque sempre hi haurà uns ulls que les miraran :-))))))
    Gràcies!!!!

Responder a Pita Cancelar respuesta

Puede utilizar estas etiquetas HTML

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>