Esos Tus Objetos Mágicos

Si empiezo diciendo, dedicad cinco minutos a pensar en vuestra serie de Objetos Mágicos, lo primero que os vendrá a la mente será hacer un rápido repaso a los típicos amuletos, que hasta el menos supersticioso acumula, que nos traen suerte. Aquel elemento que, en un momento de nuestra vida nos hemos creído que nos ha ayudado a cambiar un ápice de nuestro destino, o que quizás al recibirlo, uno mismo decidió que iba a traerle suerte, porque fue un regalo de la abuela, o porque lo compró en un lugar especial. Objetos a los que recurrimos en esos instantes en los que invocamos a cualquier estrella posible para conseguir que las cosas salgan como anhelamos.

Pero lamento deciros que no, que esta vez lo mágico no vamos asociarlo con la suerte, sino que va a ser mágico porque está lleno de significado.

La primera vez que oí de ellos, de los Objetos Mágicos, fue con Gloria, en el taller. Resulta que para reforzar las historias que cuentan, los autores hacen servir objetos, que aparecen en los relatos, de manera casi imperceptible para el lector, pero que ayudan a fortalecer los sentimientos que la historia quiere transmitir, ayudan a explicar lo que no se dice expresamente. Además, sirven para estructurar el relato, porque apareciendo en determinados momentos, actúan como un hilo conductor. Para Italo Calvino, por ejemplo, cualquier objeto que aparece en un relato, se convierte en mágico, porque todo debe tener un significado. Nuestro esperpéntico Almodóvar también tira de ellos en sus películas, o sino prestad atención a los mil y un objetos que, normalmente con apariencia curiosa, nos refuerzan la trama.

Y a veces construyes el argumento a partir del objeto, o a veces buscas qué objeto refuerza mejor el argumento. Es una herramienta literaria más para vencer el bloqueo del escritor, o para afinar un relato.

Así que ese día, podéis imaginaros cuál fue el ejercicio: todos a pensar en posibles objetos mágicos, y a construir un cuento con alguno. “No, no, ya lo he explicado, la búsqueda no es de elementos que te dan suerte, sino de elementos que te acompañan en tu vida con significado, que están contigo y, quizás sin saberlo, les has dotado de un contenido emocional”.

Parecía fácil, pero sinceramente, la que escribe no se lo había planteado hasta ese momento. Por supuesto que hay objetos en mi casa que les tengo cariño. ¿Pero Con Significado?.

Elegí cinco: La Botellita, rellenada con arena del desierto del Sáhara, de ese viaje por Marruecos, uno de los viajes con más experiencias, con risas y miedos, con un sentimiento de libertad más consolidado con la distancia temporal que en el momento. El Sol de Papel Maché, que cuelga en la habitación, que sonríe, porque fue el primer regalo que adornó mi casa de Madrid, y quería marcar un cambio “soleado”, pero que venía de Barcelona, de donde siempre “cuelgan” mis raíces. El poster de la Niña Happy, porque también fue un elemento de inauguración de la casa, y mostraba mi estado de ánimo, y aún hoy, a pesar de su toque infantil, me ayuda siempre el verlo y pensar que, ante todo, Happy. El Corcho de Fotos, porque ahí están todos los que son, que se actualiza, entran personajes, salen pocos, disfrutando en una fecha, en otra, un repaso constante de mi vida, de los que están siempre, más lejos o más cerca, conmigo. Y unas gafas de purpurina, con las que seis guapos intentaron ver la vida desde otra perspectiva, con libertad para soñar, que me recuerdan siempre que existe otra manera de pensar, y por tanto, de actuar.

Se lo conté a Mª Eugenia, y se apropió de uno de mis objetos para un cuento, quizás algún día, eche mano del resto. A mi, lo que personalmente me gustó, al margen de aprender algo más sobre la técnica de escribir o leer, fue el darme cuenta de que, al menos cinco, aparentemente “simples” cosas conviven conmigo reforzando mi personalidad, creándola.

Así que ahora os toca a vosotros. No, no hace falta que queráis ser escritores. Sólo querer conoceros un poco más. Conduciendo, tomando el sol, esperando el autobús, o de camino hacia esa cena de esta noche, pensad en esos objetos que son parte de vosotros, no por los años que están a vuestro lado, que también, sino porque de forma, quizás inconsciente, aportan algo a vuestro yo.

Un Objeto Mágico refuerza un cuento, pero ese Objeto Mágico de cada uno, refuerza nuestra opción de vida.

3 comentarios sobre Esos Tus Objetos Mágicos

  • Hola Pita!
    Ahi van los mios.
    – Un pato gigante de peluche que me acompaña en mi cama desde hacer muuuchos años ya y me ha acompañado durante muchos momentos de mi vida
    – Mi camara de fotos. No es en concreto una sino el concepto de la cámara. Con ella puedo ver el mundo que me rodea a mi manera.
    – Una bola del mundo de llavero que me regalo alguien muy especial para mí y que simboliza todos los viajes que vamos a hacer juntos
    – Mis juguetes de cuando era pequeño. Están en el trastero pero los guardo como si fueran tesoros. Son la muestra de que una vez fui niño y disfruté jugando con cosas simples (canicas, chapas, un camión de bombero de hoja de lata, etc.)

    Un beso
    Javier

  • Pita

    Me alegro que hayas encontrado tus cinco objetos. No sé si has tenido que parar a buscar el significado, o ya eras consciente, porque yo tuve que pensar sobre ello, pero sea lo que sea, seguro que a partir de ahora, ya verás como te vienen a la mente en numerosas ocasiones. Muchas gracias, otro beso!

  • Hola Pita,
    Pues la verdad es que si que tuve que darle vueltas para encontrar aquellos objetos que tienen un significado especial para mi

    Un beso!
    Javier

    P.D: Ayer vimos Sexo en Nuevo York. Ya comentaremos 😉

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